Límites

Cómo poner límites — sin sentirte la mala persona

Un límite no es un castigo. Aquí cómo mantenerlo sin culpa.

Un límite es simplemente un límite claro sobre lo que aceptas o das — no es un castigo hacia otra persona, aunque las primeras veces se sienta así. La incomodidad al ponerlo es normal y temporal; no es prueba de que estás haciendo algo mal.

Un límite no es un castigo

Un límite no trata de controlar el comportamiento de otra persona — define tus propios límites. «No voy a hablar de esto por mensaje» no es un ataque, es información sobre lo que necesitas.

Por qué se siente tan incómodo al principio

Si estás acostumbrado a acomodarte, un límite puede sentirse como si de repente fueras difícil. Esa incomodidad suele ser solo falta de costumbre.

Cómo decirlo realmente (sin sobre-explicar)

Un límite funciona mejor dicho de forma sencilla, sin una larga justificación que invite al debate: «No puedo con eso», en vez de tres párrafos de explicación.

Qué esperar cuando alguien insiste en contra

Cierta resistencia es normal, especialmente de quienes están acostumbrados a que no tuvieras ese límite antes. Lo que importa es si lo mantienes con consistencia.

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